Acerca de

Bajando del Castell de Burriac por un hermoso camino de montaña, una mañana de esas con las que me regalo brisa, paisaje y salud, me atreví a poner en mi voz lo que sentía. Ya han pasado unos años desde aquel día en el que Don José se grabó. Mi primer  audio fue una experiencia sobre la etapa final de la vida, dónde las prisas han dejado de funcionar, dónde los bienes ya no son materiales y dónde el respeto por la esencia te hace comprender lo que vas a dejar en breve. Atreverse a sonreírle a otra de nuestras transformaciones, a esa que nos empeñamos en llamar muerte.

Con mis propios pasos de fondo, con el canto de los pájaros entusiasmados por participar o con el zumbido de moscas y aviones, los audios que aquí comparto han sido grabados de forma espontánea frente al mar, en lo alto de la montaña o en recodos del camino. Tal cual.

La experiencia vivida en cada uno de ellos no me da ningún título ni sabiduría especial, no espero de ellos que parezcan convincentes, ni coherentes, ni tan siquiera correctos. Me conformo con que representen bien a mi inquietud, por compartir. Es dar paso a lo que llevamos dentro dándole voz.

Mis palabras no son más que aire que sale por mi boca. Si alguna de ellas es capaz de refrescarte, nutrirte o relajarte, bendita sea. Pero la primera intención es buscar la emoción y la paz en mi interior. Reconocer y abrazar. Y si ello supone un bienestar para alguien más, benditos seamos ambos, unidos por esa emoción compartida.

Deseo de corazón que puedas encontrar algún momento de bienestar en los audios que ofrezco, poco más busco en ellos. Tú ya me has compensado con creces por el sólo hecho de estar aquí.

De corazón a corazón,

Pep Ràfols